Cómo se contagian las enfermedades de transmisión sexual
Uno de los motivos del contagio de las enfermedades de transmisión sexual es que las personas creen que solo pueden infectarse si mantienen relaciones sexuales. Esta creencia es incorrecta. Algunas enfermedades de transmisión sexual, como el herpes o las verrugas genitales, pueden contraerse por el contacto piel con piel con un área infectada o una llaga.
Otro mito sobre las enfermedades de transmisión sexual es que no se contagian a través del sexo oral o anal. Esto también es erróneo porque los virus o bacterias que provocan las enfermedades de transmisión sexual pueden ingresar al cuerpo a través de diminutos cortes o desgarros en la boca o el ano, así como en los genitales.
Las enfermedades de transmisión sexual también se propagan fácilmente porque es imposible saber si alguien está infectado. De hecho, algunas personas con enfermedades de transmisión sexual ni siquiera saben que están infectadas. Estas personas corren el riesgo de transmitir la infección a sus parejas sexuales sin siquiera advertirlo.
Los siguientes son algunos de los factores que aumentan las posibilidades de que una persona contraiga una enfermedad de transmisión sexual:
-La actividad sexual a temprana edad. Cuanto menor es la edad en la que se comienza a mantener relaciones sexuales, mayores son las probabilidades de una persona de contraer una enfermedad de transmisión sexual.Numerosas parejas sexuales.
-Las personas que tienen contacto sexual (no solamente relaciones, sino cualquier forma de actividad íntima) con muchas parejas diferentes corren un mayor riesgo que quienes permanecen con la misma pareja.Sexo sin protección.
- Los condones de látex son el único método anticonceptivo que reduce el riesgo de contraer una enfermedad de transmisión sexual y se deben usar siempre. Los espermicidas, diafragmas y demás métodos anticonceptivos pueden contribuir a prevenir el embarazo, pero no protegen contra las enfermedades de transmisión sexual.
El contagio de una enfermedad de transmisión sexual
Las enfermedades de transmisión sexual se contagian, como es
evidente, por un contacto sexual con otra persona infectada. El número de
enfermedades de las que te puedes contagiar tras un encuentro sexual es muy
elevado y no podríamos enumerarlas todas. La peligrosidad de las enfermedades
de transmisión sexual también varía y muchas de ellas pueden poner en grave
riesgo tu vida, así que se hace fundamental evitar cualquier conducta sexual
arriesgada.
La mayoría de las personas tienen un miedo especial a
contraer el Sida, sin embargo, aunque también se trata de una enfermedad de
transmisión sexual, la frecuencia de contagio de esta enfermedad es menor de la
que pensamos. Hay muchas otras enfermedades que se transmiten por contagio
sexual que son mucho más frecuentes y también muy peligrosas. La sífilis, la
gonorrea, la hepatitis B, incluso las ladillas y la sarna son algunas de las
enfermedades que puedes contraer tras un encuentro sexual sin protección.
Las consecuencias de estas enfermedades van desde un simple
proceso infeccioso que puede tratarse con antibióticos hasta derivar en problemas
de corazón o provocar esterilidad.
Enfermedades de transmisión sexual más comunes
La mitad de la población se contagiará en algún momento de
su vida de alguna enfermedad de transmisión sexual. Una de las más frecuentes
es la candidiasis. Aunque no es una enfermedad peligrosa, se trata de una
infección por hongos que se puede volver muy frecuente.
Especial atención merece el Virus del Papiloma Humano (VPH)
por su frecuencia cada vez mayor entre la población sexualmente activa. Se
trata de una enfermedad de transmisión sexual que afecta fundamente a las
mujeres, aunque los hombres sean también transmisores de la enfermedad. El
Virus del Papiloma Humano puede manifestarse de diversas formas, pero sus
síntomas pueden tardar muchos años en aparecer. En su versión menos agresiva,
el VPH puede provocar la aparición de verrugas en la zona vaginal, pero no
podemos olvidar que se trata del virus que produce el cáncer de cuello de
útero.
Debido a que los síntomas de las enfermedades de transmisión
sexual a veces tardan mucho tiempo en aparecer, puede que nos hayamos
contagiado de alguna de ellas y no lo sepamos. Por eso es imprescindible acudir
periódicamente a una revisión ginecológica, tan imprescindible como utilizar el
preservativo en todas nuestras relaciones sexuales. En cualquier caso no
pretendemos que dejes de disfrutar de tus relaciones sexuales en la forma que
más te guste, pero practicar sexo seguro es fundamental para no poner tu vida
en peligro.
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